lunes, 13 de septiembre de 2010

Pablito balbució un textito

Pablito balbució un textito

Pterocles Arenarius

¡Era Pablo, hombre, qué mala memoria! Bueno, Pablo, cuyo intelecto se ha mantenido toda su vida a Pan y Agua, por eso está tan endeble, se encabronó porque dije lo poco que sé de él. Y dale con los agujeros. Híjole, ojalá que no nos recete otra maravillosa exposición de hoyitos en cuadros en blanco. A propósito, el primer poeta que le dijo a una mujer que tenía dientes de perlas y labios de rubí era un genio. El segundo era un pobre pendejo. Duchamp tenía momentos geniales. Toda la caterva de "genios" que, imitándolo, han tratado de sorprender son... ¿qué serán?
Pablito me llama mediocre. No es la primera vez. En su aborrecible texto que él llama algo así como Cuento-ensayo ya lo hizo, para exhibir en lontananza su extraordinaria brillantez le atiza el vocablo a todos los millones y millones de sus estoicos lectores que han de aguantar a ojo atento la runfla de ofensas de Pablito. ¿Eso es literatura para él?
Ahora bien, yo soy, en ciertos ámbitos, extremadamente mediocre. Los premios Alaíde Foppa, bueno, ese me lo dieron en la universidad, cuando era estudiante de ingeniería, para reconocer mi inmensa mediocridad. El nacional de cuento Edmundo Valadés, porque mi estatura de mediocre adquirió dimensiones justamente nacionales. En Madrid, capital de la patria de este sedicente escritor a Pan y Agua, también reconocieron la gran mediocridad de mi novela Una muerte inmejorable, la encontraron entre las diez más mediocres de 174 otras, ésas sí novelas (no como las de Pablito) de sendos brillantísimos escritores de 16 países. Y hay otros premios dedicados a exaltar mi notabilísima mediocridad. Pero, bueno, ya...
Todos somos mediocres, exceptuemos a García Márquez o a gente de esa estatura. Pero ¿qué tanto lo será cada quién, Pablito? ¿Qué tan mediocre eres tú?
Sobre Juárez, en el fondo de todo, ¡salió el peine!, lo que le arde a los católicos ¿también al genial hartista Pablo Pan y Agua? es el hecho de que haya sido masón. Pues quién sabe, pero los masones son los que han escrito las mejores páginas de la historia de este país, como la de muchos otros. Ah, no, pero perdón, todo esto es parte de la conjura mundial de los masones, judíos, comunistas (en stand by, ¿no?) y ahora agreguemos a las feministas y los homosexuales, todos aliados contra el imperio de Diosito lindo.
Pablito acusa de manera por demás confusa a Juárez de ser similar, si no es que idéntico a ¡Carlos Salinas de Gortari! Lo que no dijo este inocente es que Juárez jamás tomó un centavo del erario y todos los liberales de aquel momento murieron en la pobreza. Claro, igualito que vive Salinas. Lo que hay que aguantar, que un pendejito españolito, autonombrado escritor, llame corrupto a Juárez. La pobrecita Santa Iglesia de los pederastas fue sumida en la total pobreza por el Diablo Juárez, sí, desde entonces esos santos señores viven muy humildemente, como los más pobres de México, ¿eso te duele, Pablito? Digo, porque tú lo traes a cuento.
Sobre el asunto de mis hijos, bueno, hay una pequeña diferencia, yo jamás he escrito una novela sobre mis "tragedias" personales, en cambio él me llevó hasta mi casa un confuso tabique de lamentaciones que él llamaba novela. Te digo, Pablo, te dije, no te pelees con tu mujer, o si lo haces no escribas de eso. O si lo escribes no lo andes enseñando. Hay que tener un poquito de vergüenza. Sobre si soy buen padre o no o si abandoné a mis hijos, pues ya rebajaste esto al nivel de chisme de pueblo. Eso es muy personal y nunca lo he andado divulgando como otros. Es que eso era su "novela" y Pablito cree que todos somos iguales.

1 comentario:

ciudadeseducadoras dijo...

Para los interesados en este pleito cultural, aquí les anoto la dirección de lo que fue un comienzo inmediato, aunque la riña tiene una larga historia:

https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4326434508167207921&postID=5177662744972065181